En el salón, la tendencia son los muebles de colores neutros como blanco, negro, gris y café. La idea es que los toques de color de estos espacios sean proporcionados por los accesorios o las piezas más pequeñas. Funcionan pufs, alfombras, cojines o cuadros.
Con muebles neutros es posible combinar casi cualquier color, como morado, naranja, azul o verde. El tono escogido se convierte en el punto de atención y en el hilo conductor del resto de los accesorios. Es importante no caer en el error de mezclar demasiados colores. Nunca más de cuatro. De hacerlo bien depende lograr espacios limpios.
Otro elemento clave en la decoración del salón es la iluminación. Las lámparas de pie son una alternativa muy moderna y permiten conformar varios ambientes. Si el comedor de su casa es compartido con el espacio de la salón es mejor conectarlos de alguna manera. No tenga temor a la hora de mezclar estilos. Es posible tener una salón en madera y un comedor metálico. Para la mesa, cuando no está servida, es recomendable usar elementos impares para decorarla. Pueden ser tres velas o cinco bolas, que resultan más agradables visualmente que los pares. Los caminos de mesa también resultan un buen artículo decorativo.
Una nueva tendencia de decoración es que las sillas pueden ser diferentes entre sí, no sólo en tonalidad, sino en material y hasta en tamaño. Y, teniendo en cuenta el creciente uso de la madera en los suelos, las alfombras para el comedor se vuelven una excelente medida de protección, pues evitan que, con el movimiento de las sillas, se raye este espacio. Paralelamente, el color escogido para el tapete complementa la decoración y de paso ayuda a calentar un poco el ambiente. En las paredes, atrévase a usar color, cuadros o espejos. Y los floreros también tienen cabida en este espacio. Las lámparas de pie son una alternativa muy moderna y permiten conformar varios ambientes.